La experiencia interior gótica
El interior de la Catedral de Milán es un impresionante ejemplo de la arquitectura gótica en su forma más ambiciosa. La elevada nave, que mide 149 metros de largo y tiene capacidad para 40.000 fieles, crea una atmósfera de imponente grandeza y elevación espiritual.
El espacio está definido por enormes columnas de piedra, intrincadas bóvedas de crucería y arcos apuntados que atraen la atención hacia el cielo. La luz natural se filtra a través de la colección de vidrieras más grande de la cristiandad, bañando el interior en un caleidoscopio de colores que cambia a lo largo del día.
Cada elemento del diseño interior contribuye al propósito espiritual de la catedral, desde la escala monumental que inspira humildad hasta los detalles intrincados que alientan la contemplación y el asombro ante la artesanía de generaciones de artesanos.
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